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DE HACIENDA EN GUAYMAS A LEYENDA DEL CINE: ASÍ LUCE HOY LA CASA DE “EL GALLO GIRO”

  • Roberto Quintero M.
  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

Hermosillo, Sonora.-

Luis Aguilar, mejor conocido como “El Gallo Giro”, fue una de las grandes figuras de la Época de Oro del cine mexicano. Aunque su fama lo llevó a los escenarios y pantallas nacionales, pocos saben que vivió sus primeros años en una hacienda ubicada en el poblado de Ortiz, en el municipio de Guaymas, Sonora.

 

La casa donde nació una estrella

Antes de convertirse en ídolo del cine y la música ranchera, Aguilar pasó su infancia en un rancho familiar que, con el paso del tiempo, quedó prácticamente en el abandono. La propiedad —construida con adobe, madera y ladrillo— destacaba por sus amplios ventanales y su extensión territorial.

 

De acuerdo con relatos de habitantes del poblado, difundidos por el proyecto Sonorenses En Ruta, el inmueble principal estaba acompañado por una segunda vivienda más pequeña, presuntamente destinada a trabajadores del lugar. También contaba con caballerizas que, con el paso de los años, terminaron derrumbándose.

 

Tras un proceso de expropiación gubernamental, la familia del actor dejó la propiedad y se trasladó a la Ciudad de México, donde comenzaría a escribirse la historia artística de quien se convertiría en una leyenda.

 

Actualmente, solo permanecen en pie fragmentos de la casa principal, visibles entre ruinas que evocan el pasado de uno de los íconos más queridos del cine nacional.

 

De aspirante a militar a ídolo del espectáculo

Antes de alcanzar la fama, Luis Aguilar estuvo a punto de seguir la carrera militar, influenciado por su padre, quien formó parte del Ejército. Incluso ingresó al Colegio Militar, pero abandonó la institución al darse cuenta de que su destino no estaba en los cuarteles.

 

También trabajó como pescador en Mazatlán, donde llegó a tener un negocio propio con hasta 20 lanchas. Sin embargo, su vida cambió cuando fue descubierto por el productor Raúl de Anda mientras cantaba en una fiesta. Ese momento marcó su entrada definitiva al mundo del espectáculo.

 

“Entré al cine porque cantaba un poquito y después tuve la gran suerte”, solía relatar el actor.

 

Ícono de la Época de Oro

Dueño de una voz potente y un carisma natural, “El Gallo Giro” compartió pantalla con figuras como Jorge Negrete y Pedro Infante, consolidándose como uno de los favoritos del público.

 

Entre sus canciones más emblemáticas se encuentran El Sinaloense, No Volveré, El Mala Estrella, Muchacha Bonita, El Mariachi y Entre Suspiro y Suspiro.

 

En el cine destacó con películas como El Gallo Giro, Juan Sin Miedo, El Muchacho Alegre, Dos Gallos de Pelea, Los Solterones y Cuatro Noches Contigo.

 

Luis Aguilar falleció en 1997, a los 79 años, en la Ciudad de México, dejando un legado imborrable en la música ranchera y el cine mexicano. Hoy, las ruinas de su casa en Sonora permanecen como testigo silencioso del origen de una estrella que conquistó México.

 

Imágenes cortesía: Detectando Sonora

 
 
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