NIÑOS HÉROES: ENTRE LA HISTORIA Y LOS MITOS QUE PERDURAN
- Roberto Quintero M.
- 11 sept
- 2 Min. de lectura

Hermosillo, Sonora.-
Cada 13 de septiembre, México recuerda con orgullo a los Niños Héroes, cadetes del Colegio Militar que resistieron la invasión estadounidense en 1847 en el Castillo de Chapultepec. Juan Escutia, Vicente Suárez, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca, Agustín Melgar y Juan de la Barrera han sido inmortalizados como símbolos de valentía y patriotismo. Sin embargo, diversos historiadores y cronistas han señalado que alrededor de este pasaje existen mitos y leyendas que han moldeado la memoria nacional.
Uno de ellos es que los Niños Héroes no eran en realidad “niños”, sino adolescentes y jóvenes de entre 12 y 19 años. En esa época, a los 15 ya se les consideraba adultos, por lo que el término habría sido utilizado para exaltar su sacrificio.
Otra versión apunta a que no solo fueron seis los defensores, sino decenas de cadetes, graduados, personal administrativo y soldados que resistieron junto a ellos. En total, se estima que participaron más de 1,200 combatientes mexicanos, incluyendo al Batallón Activo de San Blas.

También se cuestiona el destino de los restos depositados en el Altar a la Patria, ya que únicamente uno de ellos está identificado con certeza: el del general Felipe Santiago Tetlalmatzin Saldaña. Los demás corresponden a combatientes no identificados caídos en la batalla.
Finalmente, uno de los mitos más arraigados sostiene que Juan Escutia no saltó envuelto en la bandera de México, pues no existe evidencia documental de ello. Lo que sí se sabe es que murió en la ladera del cerro junto con otros cientos de soldados mexicanos.
A pesar de las dudas y versiones encontradas, la gesta de los Niños Héroes sigue siendo un episodio emblemático de la historia nacional. Más allá de los mitos, su sacrificio representa la defensa de la soberanía y el espíritu de resistencia que, generación tras generación, continúa inspirando a los mexicanos.







