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FATIGA Y LARGAS ESPERAS ELEVAN RIESGO DE ACCIDENTES DE TRANSPORTE DE CARGA EN SONORA

Roberto Quintero M.
hace 4 minutos
2 min de lectura

Hermosillo, Sonora.-

 

El agotamiento físico de los operadores, las prolongadas esperas en puntos de revisión y las condiciones de la infraestructura carretera figuran entre los principales factores relacionados con los percances de vehículos pesados en Sonora, de acuerdo con la delegación estatal de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).

 

La organización señala que aproximadamente 80 por ciento de los accidentes de transporte de carga en carreteras federales de Sonora están relacionados con el factor humano, mientras que el 20 por ciento restante corresponde a condiciones climáticas, fallas mecánicas y características de las propias vías.

 

A este panorama se suman los incidentes protagonizados por unidades que transportan materiales peligrosos. Durante este año se han registrado al menos siete eventos de este tipo en carreteras sonorenses, entre ellos el ocurrido el pasado 1 de septiembre en el tramo Ímuris-Cananea, donde una unidad tipo cisterna sufrió un derrame de ácido sulfúrico a la altura del kilómetro 97.

 

Largas esperas también generan fatiga

De acuerdo con Guillermo Valdés Barrón, delegado de Canacar en Sonora, la fatiga acumulada representa una de las variables que deben considerarse en el análisis de la siniestralidad.

 

El representante del sector ha señalado que las prolongadas esperas en puntos de revisión, como el retén de Querobabi, pueden representar entre nueve y 12 horas de tránsito lento para los operadores, situación que dificulta que puedan descansar adecuadamente antes de continuar sus recorridos.

 

A las largas jornadas se agregan otros factores asociados con el factor humano, como distracciones, exceso de velocidad y maniobras inadecuadas, que pueden incrementar el riesgo de colisiones y volcaduras.

 

Ímuris-Cananea, uno de los puntos críticos

Otro de los desafíos para el transporte pesado se encuentra en el tramo carretero Ímuris-Cananea, particularmente en sectores con curvas cerradas y características geométricas que dificultan el tránsito simultáneo de vehículos de grandes dimensiones.

 

El sector transportista ha señalado la necesidad de contar con rutas alternas que permitan reducir la circulación de unidades pesadas por esta zona montañosa.

 

Aunque las empresas cuentan con permisos para transitar por estas carreteras, las dimensiones de los tractocamiones y remolques representan un desafío adicional en determinados puntos de la vía.

 

Ante esta situación, el Gobierno federal realiza trabajos de modernización en el tramo, con acciones encaminadas a atender puntos críticos y mejorar las condiciones de circulación.

 

Prevención requiere acciones coordinadas

La problemática de los accidentes de transporte de carga involucra tanto factores humanos como condiciones externas, por lo que el sector plantea la necesidad de atender de manera integral aspectos relacionados con la infraestructura, los tiempos de revisión y las condiciones de descanso de los operadores.

 

La habilitación de paradores seguros, la agilización de los procesos de inspección y la modernización de los corredores carreteros son algunas de las acciones que pueden contribuir a reducir los riesgos.

 

En Sonora, donde circula una importante cantidad de transporte de carga por sus corredores comerciales y fronterizos, la prevención de accidentes requiere la participación coordinada de autoridades, empresas transportistas y operadores.

 

 
 
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