top of page
Buscar

DE ÓPUTO A VILLA HIDALGO: LA HISTORIA DEL PUEBLO SONORENSE QUE CAMBIÓ DE NOMBRE, PERO NO DE IDENTIDAD

  • Roberto Quintero M.
  • hace 6 días
  • 2 min de lectura

Hermosillo, Sonora.-

 

Cada 24 de junio, el municipio de Villa Hidalgo celebra un aniversario más de su fundación, una fecha que remonta sus orígenes a 1644, cuando el misionero jesuita Marcos del Río estableció una misión en la región, a orillas del río Bavispe. Sin embargo, mucho antes de recibir su nombre actual, esta comunidad de la Sierra Alta de Sonora fue conocida durante más de tres siglos como Óputo, una denominación que aún permanece viva en la memoria de sus habitantes.

 

El nombre Óputo proviene de la lengua ópata y deriva de las palabras opo (palofierro) y tho o thu (lugar), cuyo significado es "Lugar del palofierro" o "Manchón de palofierro".

 

Cuando Marcos del Río llegó a la zona, encontró asentamientos de grupos indígenas ópatas, particularmente de la familia de los cohuinanchis, establecidos en el valle conocido como Opothú.

 

Inicialmente, el sitio funcionó como una visita de la misión de Nuestra Señora de Guadalupe de Huásabas, dentro del sistema misional jesuita del noroeste de la Nueva España. Poco después, el sacerdote fundó formalmente la misión bajo el nombre de Nuestro Padre San Ignacio de Óputo, siguiendo la tradición jesuita de dedicar las nuevas misiones a figuras religiosas.

 

De acuerdo con la historiadora e investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, Clara Bargellini, la asignación de un nombre religioso a un lugar representaba el acto fundacional de una misión, proceso que posteriormente se consolidaba con la construcción de templos y otros edificios religiosos.

 

El templo de Óputo fue reconstruido en distintas ocasiones desde el siglo XVII. Documentos históricos registran intervenciones alrededor de 1678 y posteriormente en 1730, reflejando la continuidad de la presencia jesuita en esta región serrana y la importancia del asentamiento dentro de la historia colonial de Sonora.

 

A pesar de que el municipio fue reconocido oficialmente durante el siglo XIX y ratificado dentro de la organización territorial del estado en 1931, conservó el nombre de Óputo durante más de 300 años, consolidando una identidad profundamente ligada a sus raíces ópatas, a la herencia de las misiones y a la resistencia de sus habitantes frente a los constantes ataques apaches que marcaron la historia del norte sonorense.

 

Fue hasta el 15 de abril de 1967 cuando el Congreso del Estado de Sonora aprobó la Ley Número 95, mediante la cual el municipio y su cabecera adoptaron oficialmente el nombre de Villa Hidalgo, en homenaje al padre de la Independencia de México, Miguel Hidalgo y Costilla.

 

Aunque el cambio quedó plasmado en la documentación oficial y en la cartografía del estado, entre pobladores, cronistas e historiadores continúa vigente el uso del nombre Óputo, considerado un símbolo de la identidad histórica, cultural e indígena que dio origen a esta comunidad sonorense y que sigue formando parte de su legado hasta nuestros días.

 

 
 
bottom of page