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CRECE ENTRE ADOLESCENTES EL MOVIMIENTO “THERIAN”; ESPECIALISTAS LLAMAN A LA PRUDENCIA

  • Roberto Quintero M.
  • 17 feb
  • 2 Min. de lectura

En fechas recientes, el movimiento conocido como “Therian” ha ganado visibilidad en plataformas digitales, especialmente entre adolescentes, donde se presenta como una forma de búsqueda de identidad y pertenencia. Sin embargo, especialistas en salud mental advierten que esta tendencia también puede implicar riesgos físicos y emocionales si no se comprende adecuadamente.

 

La psicóloga Gladys Elicet Díaz Mendívil explicó que el fenómeno se define como una identidad metafórica en la que algunos jóvenes se identifican a nivel espiritual o psicológico con especies animales como zorros, lobos o gatos.

 

“A diferencia de otras tendencias, no es que se sientan animales al cien por ciento todo el tiempo. Es cuando se reúnen entre ellos que comienzan a adoptar estos comportamientos; se entrenan para aullar, moverse, brincar y actuar como el animal que los representa”, detalló la especialista.

 

Búsqueda de pertenencia

De acuerdo con Díaz Mendívil, la raíz de esta conducta suele estar vinculada con la necesidad de pertenecer. Cuando un adolescente no se siente integrado en su entorno familiar o social, puede encontrar en estas comunidades —a las que denominan “manadas”— un espacio simbólico de aceptación y apoyo mutuo.

 

Entre los elementos que motivan esta identificación, la experta destacó:

 

Valores proyectados: Algunos jóvenes adoptan cualidades atribuidas a animales, como la nobleza de los perros o la lealtad de los lobos, como ideales personales.

 

Desafío social: El uso de máscaras, colas o disfraces puede funcionar como una forma de rebeldía frente a normas sociales convencionales.

 

Simbolismo inconsciente: Para ciertos participantes, representa un mecanismo de escape ante presiones emocionales o sociales.

 

Llamado a la observación y acompañamiento

La especialista subrayó que no todos los casos representan un problema clínico; sin embargo, recomendó a padres y docentes mantener comunicación abierta con los jóvenes y observar señales de aislamiento, conductas de riesgo o afectaciones emocionales.

 

“El acompañamiento y la comprensión son clave. Más que alarmarse, lo importante es entender qué necesidad emocional está intentando cubrir el adolescente”, concluyó.

 

El fenómeno continúa expandiéndose en redes sociales, lo que ha abierto el debate entre especialistas sobre sus implicaciones en el desarrollo emocional de las nuevas generaciones.

 

 
 
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