CALOR EXTREMO AMENAZA LA VIDA: ADVIERTEN IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA REPRODUCCIÓN ANIMAL
- Roberto Quintero M.
- hace 1 hora
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Hermosillo, Sonora.-
El aumento de la temperatura global está a punto de rebasar el límite crítico de 1.5 °C, considerado por la comunidad científica como un punto de no retorno para numerosos ecosistemas. Entre 2023 y 2025, el planeta ya alcanzó un incremento de 1.48 °C, lo que anticipa consecuencias cada vez más severas para la vida en la Tierra.
Una de las afectaciones menos visibles, pero de gran preocupación, es el impacto en la capacidad reproductiva de los animales. El estrés calórico prolongado altera sus funciones biológicas, dificultando la procreación y reduciendo la viabilidad de las crías.
Aunque algunas especies logran adaptarse temporalmente al calor, los procesos de adaptación genética requieren mucho más tiempo, lo que agrava el problema.
Impacto en la fauna y los ecosistemas
Este fenómeno ya se manifiesta en diversas especies. En el caso de las tortugas marinas, las altas temperaturas de la arena pueden volver inviables los huevos o incluso alterar el sexo de las crías. Estudios recientes también han documentado efectos en animales domésticos, vida marina y fauna silvestre, con consecuencias que van desde una menor fertilidad hasta cambios en el comportamiento.
El principal desafío radica en la velocidad del cambio climático, que supera la capacidad de adaptación natural de muchas especies, incrementando el riesgo de extinción.
Riesgo para la producción de alimentosLa disminución en la reproducción animal también tiene implicaciones directas en la seguridad alimentaria. Las especies destinadas al consumo humano podrían producir menos crías, carne y leche, lo que generaría escasez y presión sobre los sistemas productivos.
De manera paradójica, algunas estrategias para compensar esta baja productividad, como el aumento en el número de cabezas de ganado, podrían elevar las emisiones de metano, intensificando el calentamiento global.
Ante este panorama, especialistas impulsan alternativas como la selección genética de animales más resistentes al calor y la conservación de recursos genéticos. No obstante, advierten que estas acciones deben ir acompañadas de cambios profundos en los modelos de producción y en la relación de la humanidad con el medio ambiente para evitar consecuencias irreversibles


