ALERTAN POR VERANO EXTREMO EN MÉXICO; SONORA ENTRE LOS ESTADOS CON MAYOR RIESGO DE SEQUÍA
- Roberto Quintero M.
- hace 3 minutos
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Hermosillo, Sonora.-
México podría enfrentar durante 2026 uno de los veranos más intensos y calurosos de los últimos años debido a la combinación de los efectos del fenómeno de El Niño, la canícula y el cambio climático, situación que amenaza con generar impactos significativos en la producción de alimentos, la disponibilidad de agua y la actividad agropecuaria del país.
Así lo advierte el informe Perspectiva Estacional Junio, Julio y Agosto 2026, elaborado por la empresa mexicana Startup Renaissance, especializada en tecnologías para la estimulación de lluvias, el cual señala que diversas regiones del territorio nacional enfrentarán condiciones meteorológicas extremas en los próximos meses.
De acuerdo con el reporte, los estados del Norte, Noroeste y Noreste del país figuran entre las zonas más vulnerables a la reducción de precipitaciones, lo que podría traducirse en pérdidas de cosechas, estrés hídrico para la ganadería y un incremento en la presencia de plagas y enfermedades que afectan al sector agrícola.
Entre las entidades identificadas con mayor nivel de riesgo destacan Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Baja California y Baja California Sur, regiones donde la disponibilidad de agua es determinante para la producción agropecuaria.
El análisis se basa en proyecciones de los modelos climáticos del North American Multi-Model Ensemble (NMME), los cuales muestran una tendencia hacia una disminución de lluvias entre junio y agosto en amplias zonas del centro y occidente de México, conforme avance el patrón climático asociado a El Niño.
Los especialistas advierten además la posibilidad de que este fenómeno evolucione hacia un denominado “Súper Niño”, escenario que podría alterar de manera más severa los patrones meteorológicos, provocando sequías prolongadas en algunas regiones y lluvias torrenciales e inundaciones en otras.
Entre los efectos previstos también se encuentran una mayor frecuencia e intensidad de las ondas de calor, incremento en el riesgo de incendios forestales y una reducción de las reservas de agua destinadas tanto al consumo humano como a las actividades productivas.
El informe señala que estas condiciones podrían repercutir directamente en la economía familiar, ya que una menor productividad agrícola y pecuaria suele traducirse en incrementos en los precios de alimentos e insumos básicos, además de afectar las cadenas de suministro.
Aunque los antecedentes de eventos de El Niño indican que los inviernos suelen presentar mayores niveles de precipitación en algunas regiones del país, los especialistas enfatizan que los meses de verano representan el periodo de mayor preocupación debido a la combinación de altas temperaturas y escasez de lluvias.
Ante este panorama, expertos recomiendan fortalecer las estrategias de uso eficiente del agua, implementar medidas preventivas en el sector agropecuario y mantener vigilancia constante sobre los pronósticos climáticos para reducir los efectos de los fenómenos extremos que podrían presentarse durante los próximos meses.


